
Gratitud y
Salud mental
¿Qué es la gratitud?
La gratitud consiste en reconocer y apreciar las cosas buenas de la vida, sean grandes o pequeñas. Los estudios demuestran que cuando cultivamos el hábito diario de la gratitud, nuestra salud mental mejora.
¿Por qué es importante la gratitud?
Practicar la gratitud puede:
Fortalecer las conexiones y relaciones sociales
Ayuda a amortiguar el estrés y a aumentar la resiliencia
Aumenta la energía y la motivación
Mejorar la autoestima
Añade un mayor sentido a la vida.
Antes de enseñar gratitud
Comience explicando la diferencia entre salud física y salud mental.
Podrías decir:
"Hacemos cosas para mantenernos físicamente sanos, como comer verduras o dormir lo suficiente. ¿Se te ocurren otras?"
Los niños podrían decir hacer ejercicio, cepillarse los dientes o usar protector solar.
Luego, conéctalo: así como los hábitos saludables mantienen nuestros cuerpos fuertes, los hábitos saludables para nuestros pensamientos y sentimientos apoyan nuestra salud mental.


Empezando
Un hábito poderoso es practicar la gratitud. Esto podría significar decir en voz alta, escribir o compartir las cosas por las que estás agradecido cada día.
Algunas familias llevan un diario de gratitud, otras hablan de ello en el coche o durante la cena. Lo más importante es la constancia. La gratitud ayuda a interrumpir los patrones de pensamiento negativos y nos recuerda las cosas positivas de nuestra vida.
Una nota sobre la gratitud y las emociones
La gratitud no significa ignorar el dolor ni fingir estar feliz en tiempos difíciles.
Eso se llama positividad tóxica: la idea de que siempre hay que ver el lado positivo de las cosas. Pero la vida real incluye tristeza, ira y dolor. Fingir que esos sentimientos no existen no los hace desaparecer.
En cambio:
Valida las emociones de tu hijo/a.
Enséñales que está bien expresar tristeza, ira o frustración.
Evita forzar la gratitud en momentos de profunda lucha; primero escucha.
Considera la gratitud como un hábito para el bienestar mental diario, no como una solución rápida para afrontar experiencias dolorosas.


Materiales y actividades
Hoja de trabajo para cultivar la gratitud: Ayuda a los niños a fijarse en las cosas que les rodean, en las personas que quieren y en sus fortalezas personales (como “Trabajo duro” o “Me gusta cantar”), no solo en las cosas materiales.
Tarjetas de agradecimiento imprimibles: Los niños pueden completarlas y regalárselas a amigos, familiares o profesores.
7 días de gratitud: Un reto semanal para que las familias compartan cada día algo por lo que estén agradecidas. Hablen de ello en la cena y observen cómo les hace sentir esta práctica con el paso del tiempo.


